Con seis décadas de vida, Happening se ha convertido en una de las parrillas más emblemáticas de Buenos Aires. Lo que comenzó como un modesto carrito en la Costanera, gestionado por circunstancias inesperadas, evolucionó hasta transformarse en un referente de la gastronomía porteña, reconocido por su historia, innovación y la presencia de personalidades nacionales e internacionales.
Un comienzo inesperado
La historia de Happening se remonta a los años 60, cuando Osvaldo Brucco, un publicista sin relación alguna con el mundo de la gastronomía, recibió como pago de una deuda un carrito en la Costanera. Inicialmente reacio a aceptarlo debido a su estado precario —sin luz, gas ni baño— fue su esposa, Beba, quien vio en ese carrito una oportunidad. Beba convenció a Osvaldo de aceptarlo con el objetivo de ayudar a su hermano Óscar, quien estaba desempleado. Sin embargo, tras un trágico accidente que le costó la vida a Óscar, la pareja asumió la responsabilidad de gestionar el puesto.
“Mi mamá siempre iba para adelante, incluso en los momentos más difíciles. Sabía que mi papá estaba profundamente afectado por la pérdida de su hermano, y convertir ese carrito en algo grande fue su manera de reivindicarlo”, recuerda Osvaldo Brucco hijo, quien hoy relata con orgullo los inicios de su familia en el negocio.
La transformación hacia un restaurante
El carrito número 55 de la Costanera, conocido por su ubicación cercana al río y por atender tanto a vecinos como a figuras elegantes de la época, pronto se trasladó a un nuevo espacio gracias a una reubicación municipal. En 1965, los Brucco inauguraron Happening, un restaurante cuyo nombre capturaba la esencia vanguardista y bohemia de aquellos años. Amigos cercanos de Beba, como el “Gordo” Bergara Leumann y artistas de la talla de Marta Minujín, contribuyeron a popularizarlo como un punto de encuentro cultural. Desde entonces, Happening se destacó tanto por su ambiente único como por su cocina.